Barcelona – España, Mayo 2018

Un impresor local anunció la venta de su Heidelberg Speedmaster 74-4-H, construida en 2002 con menos de 100 millones de impresiones Se podría decir: “Un pedazo de pastel para vender si el precio es el correcto”… Pero no fue así. No obstante, acordamos promover la máquina y deberíamos intentar encontrar un comprador.

Aunque la imprenta la retirói del mercado por un corto tiempo para volver a usarla en su totalidad, finalmente pudimos encontrar a un comprador… 20 meses después, pero a un precio competitivo. Hiimos una proforma, sin saber su esto debería llegar a una venta.

La paciencia es una virtud a la hora de comprar una máquina.

Kampala – Uganda, Enero 2020

Un impresor local hizo un pago incial. Un mes después hizo un segundo pago, un tercero nuevamente después de un mes más. Habiendo pagado 2/3 de la cantidad total, el virus Corono surgió en todo el mundo. España fue bloqueada, cerrando todas las tiendas y obligando a la gente a permanecer en sus casas. Al mismo tiempo, COVID-19 aún no hab;ia pisado suelo africano. Mientras tanto, nos mantuvimos en estrecho contacto con el cliente.

La paciencia es una virtud a la hora de vender una máquina

Roosendaal – Países Bajos, Octubre 2020

Pagada totalmente, la máquina fue cargada en contenedores con destino Mombasa – Kenia.

La recogida del contenedor con la máquina fuera del puerto, fue otro problema a abordar. TNT había perdido el sobre con los documentos originales del conocimiento del embarque. Estos documentos no són fáciles de conseguir. Incluso tuvimos que pagar una cantidad extra de 4.000 eur para conseguir unos nuevos para que el comprador pudiera sacar el contenedor del puerto para transportalo via terrestre con destino a Kampala – Uganda.

Finalmente, algún tiempo después, recibimos un mensaje del cliente. Se ha instalado la máquina. Escribió “Hola, algunos amigos mios admiran mi máquina”.

Paciencia es una virtud a la hora de transportar una máquina.